Te recuerdo.

Voy a buscar las palabras para decirte lo que siento.  Voy a intentar expresar lo que pienso sin entrar en detalles ni reproches. Voy a ser directa y concisa, sin rodeos.

Te siento. Te siento cerca y te siento lejos. Te siento a mi lado, escuchando mis pensamientos y a 200 km olvidándote de mí, alejándome de tu pensamiento. Te veo y sólo me apetece abrazar ese cuerpo desnudo, las marcas de las heridas de guerra de esta vida que vivimos, los tatuajes que avisan de toda tu historia sentida.

Cuidado, no pretendo nada con esto. Ya lo dije antes, solo quiero ser sincera.

dsghtdnTe pierdo. Te pierdo entre la gente y a veces me parece que te dejas llevar, que te alejas, que no quieres volver. Pero entro en tu cabeza y veo cómo aún tienes ganas de luchar. Porque perder una batalla no significa haber perdido la guerra.

Estoy bien, no lo dudes. Aun así, hay heridas que tardan en curar.

Te sincero. Y te digo que te echo de menos. No lo que fuimos o lo que seremos. Te echo de menos como mi apoyo, mi otro yo, mi ser infantil. La persona que abraza y me deja aturdida, la que me da un beso y una caricia, la que se queda dormida frente al televisor, la que le da miedo sentirse perdida.

91-728x492Eh, sigo aquí. Nunca me fui ni lo haré, aunque quieras largarte.

Te pienso, te pierdo.. pero siempre vuelvo.

Cuando tú quieras volver a casa, llama. Siempre habrá alguien que quiera abrazarte.

Anuncios

La última vez.

Piénsalo, nunca sabes cuándo será eso. Un día te das cuenta de que algo no va bien o que algo falla. No sabes qué es, así que sigues con tu vida sin darle mayor importancia. Igual tu pareja hace lo mismo, o no. Probablemente pase un tiempo hasta que uno dé el paso de hablar, de poner las cartas sobre la mesa. Empezáis a hablar, a intentar explicar qué es lo que está pasando, en qué estáis fallando. Pero nada, no hay vuelta atrás. O mejor dicho, uno (o quizá los dos) decide que esto se acabó, que no vale la pena seguir intentando algo que no funciona (¿o puede que él/ella no quiera que funcione?). Es igual, se acabó.

maxresdefault8Ajá, ahí es cuando te paras a pensar en todo detenidamente. Cuándo fue el último beso, la última vez que os acostasteis, que os dijisteis “te quiero” o “te echo de menos”, ese mensaje de buenos días y buenas noches, la última llamada, el emoticono sonriente, del corazón o cualquier otro, la última despedida y el último reencuentro. ¿Cuándo dejamos que esto llegara a pasar? ¿Cuándo decidimos rendirnos? ¿Dejarlo estar? ¿Cuándo se fueron las ganas de seguir intentándolo? (Si es que alguna vez se fueron del todo..)

large-3Es así, sin más, de súbito. De la noche a la mañana llega el vacío. Empiezas a darle vueltas, necesitas a toda costa una explicación para lo que ha sucedido. Y cuando no la encuentras, recuerdas una y otra vez todo. En especial los momentos más próximos. Aquella vez que te diste cuenta de que su sonrisa no poseía la misma magia que al principio, no sentías calor cuando te abrazaba y no te miraba del mismo modo. Había algo en él que se había disipado durante el camino. La conexión entre vosotros ya no era la misma, lo sabías y creías que él también lo notaba (o puede que no quisiera verlo). Y más de lo mismo, volviste a caer en la trampa de creer que todo se arreglaría, así sin más. Y cuando quisiste darte cuenta tropezaste de nuevo y te quedaste tirada en el suelo, sin nadie a tu lado que te ayude a levantarte.

1641409_twnugvmqnbqifiu¿Y ahora qué?, te preguntarás. Ahora te queda el recuerdo. Sí, no todo es bueno ni perfecto pero seguro que te quedarás con la mejor parte. Las discusiones, los malentendidos, los desacuerdos; todo queda a un lado cuando ya no te queda nada. El rencor no sirve en absoluto y lo mejor que puedes hacer es sonreír. Sonreír por todas las veces que lo hicisteis juntos, por lo que vivisteis, por lo que vendrá. Juntos o separados, esos recuerdos siempre serán sólo vuestros.

Y cada última vez, será lo que recuerdes siempre con mayor claridad.

tumblr_n0rrilissp1tob6tzo1_500

Salida de emergencia.

Olvidé decirte que me siento triste por poder olvidarte, por sentirte lejos y a pesar de ello estar bien. Olvidé cómo saben tus besos por la noche antes de acostarnos. Olvidé cómo me abrazabas en la cama después de hacer el amor, sabiendo que no podía ser para siempre, con miedo a que me marchara.
Olvidé tu sonrisa después de tantas horas frente a la pantalla, cómo me siento cuando me tomas de la mano y paseamos por la ciudad, contarte mi vida entera y que tú centres toda tu atención en lo que yo te esté contando.

1_500Olvidé lo que se siente cuando pones tus cinco sentidos a mi servicio, porque te preocupas por mí, porque quieres hacerme sentir bien.
Olvidé cómo me quitas las lágrimas de la cara mientras el mundo sigue girando, y hay un avión que me espera para alejarme de ti.
Olvidé que nunca quise olvidarte, que no quería ni quiero hacerlo. Que en ocasiones tu recuerdo me hace una encerrona y no me deja escapar. Que hay algo que me obliga a mirarte a los ojos y decirte que te echo de menos, aunque sólo sea a ratos.

5(31)Olvidé quién eras, quién fuiste, ¿quién eres ahora? Me olvidé de tu imagen frente a mí, de tus pasos a mi lado, de tu guitarra siempre al costado, de los viajes de carretera, de la música y el alcohol.
Siempre quise olvidarme de ti y nunca pude hacerlo. No puedo, no quiero.
Porque nadie quiere olvidarse de aquello que una vez le hizo sentir la persona más feliz y afortunada del mundo. Y porque lo daría todo por volver a tenerlo, por volver a sentirlo todo de nuevo.

Y2Xg1rfd.jpg

Aeropuertos.

Hace calor, mucho calor. El verano ha llegado oficialmente. Nos está obligando a largarnos lejos del asfalto de la ciudad. Irnos a una ciudad de playa o de viaje a algún lugar del mundo donde las temperaturas nos den una tregua. Probablemente cojas un avión y vueles a algún lugar que – no lo sabes todavía..- te marcará en cierta manera y te hará cambiar.

dbfhny

El cambio de rumbo está en los aeropuertos. Benditos y a la vez malditos. Lugar de los mejores reencuentros y de las peores despedidas. Siempre imaginas una típica escena de película en la que esa persona te viene a buscar, y a ti se te pone cara de idiota y os sonreís y la vida es perfecta. O todo lo contrario, toca separarse y os echáis a llorar como si fuera el fin del mundo, y tienes la sensación de que toda la gente a tu alrededor os estará mirando. Y aunque no lo creas, a veces esas cosas suceden.

Puede que lo veas, o puede que tengas la suerte de vivirlo.

tumblr_lh68e1iiWs1qbcs4so1_400_large

Aeropuertos. Lugar de tránsito, lugar de la felicidad absoluta y de la desdicha máxima. Ese lugar, guarda mis mejores y mis peores momentos. Entre ruidos de salidas y llegadas, avisos de retrasos y cancelaciones, maletas de todos los colores, familias, parejas, jóvenes, mayores, gente de tránsito en tu vida. Entre toda esa gran cantidad de personas, estás tú, está esa persona.

images (2)

Aeropuertos. Ese sitio donde nos damos cuenta de que a veces las palabras sobran, donde una sonrisa, una mirada, un abrazo, obtienen el mayor de los significados. “Te voy a echar de menos”, “no te vayas”, “déjalo todo y quédate conmigo, por favor”, “cuánto me alegro de que hayas llegado sana y salva”, “por fin estás en casa, con nosotros”.

Cuando inicias el viaje, todo son nervios. Incluso te hace ilusión llegar al aeropuerto, ver tu vuelo en la pantalla, calcular las horas que te esperan en el aire, si te darán comida, si podrás dormir o si te tocará el pesado de turno en el asiento de al lado. Tonterías, al fin y al cabo. Piensas en todo eso porque imaginar lo que te espera al llegar hace que los nervios sean aún mayores.

tumblr_m64yjbaHrw1r4t5fc

Cuando el viaje termina, el aeropuerto se convierte en el peor lugar del mundo. Llegan las despedidas, la vuelta a la realidad que todos odiamos, te da el “bajonazo”, y tú sólo deseas poder quedarte unos días más. Dices todo a base de abrazos, miradas y besos, y sientes que tu mundo se desmorona.

tumblr_m8zmbyOGkB1qalppi

Cuando llegas a casa, todo el mundo está feliz de volver a verte, pero por dentro únicamente piensas en todo lo que dejaste atrás, en las ganas que tienes de regresas de nuevo a aquel lugar.

El aeropuerto, ese lugar de tránsito que tantos sentimientos y pensamientos abarca. Lugar que marca las distancias, lugar de paso.

Porque ya se sabe, después de los hospitales, donde más se sufre son los aeropuertos.

adventum-ng59